Si las empresas familiares existen y perduran es porque no cesan de crear y aportar valor a lo largo de las generaciones. La sinergia del trabajo en equipo de los miembros de las familias empresarias lo hace posible.

En el congreso de Consultores de Empresas Familiares desarrollado en Córdoba en el Centro de la Empresa Familiar de la UCC tuve el desafío de presentar el tema

Pude constatar que el enfoque no fue desacertado. Al finalizar, una joven me planteó qué podían hacer frente al cambio de condiciones que amenazaban  la empresa familiar y  su emprendimiento. Una serie de preguntas y reflexiones permitieron entrever por dónde se perfilaba la salida.

Comparto las preguntas y algunas ideas: 

¿Qué dimensiones es importante considerar para crear valor?

De acuerdo a la visión que tengamos  de la persona y la empresa, la Creación de Valor tiene diversas interpretaciones que tienen consecuencias prácticas muy distintas a la hora de comprometerse con su concreción.

Servir a la sociedad produciendo bienes y servicios útiles de manera eficiente dando satisfacción a los intereses y necesidades de los diversos sujetos implicados (incluyendo a las generaciones futuras) es muy distinto a limitarse a obtener el máximo beneficio posible.

¿Conocemos el contexto en el que hoy se define el futuro de la empresa?

Por estar muchas veces “atareados” en la “diaria” de los negocios y de la relación familia/empresa, las familias empresarias corren el riesgo de no leer el contexto (mundo globalizado, digital y desigual, avance tecnológico vertiginoso, conciencia medioambiental, etc.)

En una época en  que convivimos con el cambio constante y la transitoriedad… puede ser muy peligroso no considerarlo

¿Somos conscientes de los recursos que disponemos?

No nos resulta tan evidente reconocer nuestro patrimonio en un sentido amplio   

Capital económico/financiero

Capital cultural y social

Capital humano intelectual 

Es muy habitual tener una mirada minimalista sobredimensionando el peso de de nuestras debilidades y olvidando que la mayor fortalece de las empresas familiares está en:  

Su Blend generacional 

Los aportes de cada una de las generaciones que conforman la cultura familiar

La fuerza de la misión y vocación personal en sintonía con de la familia y la empresa.

¿Cómo logramos gestionar en armonía la diversidad generacional, para potenciar la creación de valor?

Los propietarios y quienes dirigen tienen la responsabilidad de definir la estrategia de creación de valor  y facilitar su generación

Favoreciendo la Cultura del Encuentro: 

Creando cercanía a través de la construcción de confianza, en ámbitos de conversaciones definidos, en donde prevalezca la escucha  y se acuerden acciones.

Incentivando la creatividad: 

Ser capaces con los recursos disponibles de generar una nueva construcción eficiente y satisfactoria para todos los “stakeholders”.

El Consejo de Familia y el Ámbito de Dirección (propietarios y directores) y su articulación, son necesarios para la familia empresaria.

La participación e involucramiento de  los miembros de la familia en un proceso de Acuerdo Familiar con miras al Protocolo familiar es una experiencia de creación de valor significativa que hace posible: 

unidad en lo esencial

respeto por la diferencia en lo importante

co-responsabilidad en desarrollo armónico de las personas, las familiar, las empresas y la sociedad en la cual se desempeñan.

A modo de síntesis que sirva de base para seguir profundizando el tema:

La creación de valor es la razón de ser, el propósito que inspira  la continuidad de la familia empresaria

Al reconocer que el capital humano , cultural , personal e intelectual son el soporte del capital económico financiero en el que la empresa es un icono significativo , la diversidad de miradas y competencias que aportan las diversas generaciones son una excelente oportunidad de generar una sinergia armoniosa aportando la creatividad necesaria  para afrontar exitosamente este cambio de época.

Lic. Roberto Martín.

Socio fundador de Tramas