Crecer para perdurar 

En  la sesión especial del Foro Internacional de Empresas Familiares organizado por HSM el 8 de noviembre de 2011 hemos tratado de aportar algunas pistas para que los “hacedores” (como creo que se identifican los fundadores y sus sucesores) puedan disponer herramientas muy concretos que los ayude y oriente a lograr el crecimiento de su empresa, preservando la identidad y logrando armoniosamente  la consideración de  todos los ámbitos que importan para el desarrollo de una empresa familiar. En definitiva, crecer para perdurar. Para ello, es necesario rescatar y preservar los valores culturales esenciales, distinguiendo los mismos de las prácticas o formas, que en algún momento los expresaron y pudieron  haber sido útiles.

La mejor manera de honrar a los fundadores es respetar y actualizar la capacidad de innovar y crear, fundada en valores que son su mejor legado. Ser capaces de adecuar formas y buscar las mejores maneras de expresar dichos valores en los nuevos escenarios que se deben enfrentar

Es una nota esencial en la definición de empresas familiares es que “les interesa perdurar en manos de la familia propietaria, en el tiempo, por motivos no solo económicos “.

Crecer de cualquier manera no sirve para perdurar. El crecimiento debe estar enmarcado en la dimensión de desarrollo sustentable. Entendiendo por tal,

“El que satisface las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades” (Naciones Unidas)

El  concepto que hoy define la sustentabilidad que  hace referencia  al “meta concepto”: desarrollo sustentable, describe la interrelación de varias dimensiones: Económica, Social, Ecológica  y Política

Sabemos que en los hechos  todavía hay mucho por hacer. Y que, como en toda transformación de paradigmas, ello no se da en forma lineal y homogénea. Justamente esa es la oportunidad y el desafío.

Nuestra intención es identificar factores que permitan orientar los esfuerzos  y recursos disponibles  de cada grupo familiar, en pos de crecer y perdurar.

Un encuentro de culturas

Proponemos enfocar la realidad de una empresa familiar como  un encuentro de culturas.

El de las culturas 

  • de la empresa y la familia
  • las  distintas generaciones
  • de la empresa familiar en un contexto social específico

Entendiendo la cultura como un conjunto de creencias, rituales, tradiciones y actitudes que se sostienen en el tiempo por ser eficaces al resolver situaciones o al lograr alcanzar objetivos importantes para el grupo en cuestión. Parece de utilidad precisar los fines o la razón de ser de la:

Empresa: crear y distribuir valor

Familia: cuidar y promover la vida

Persona: búsqueda del sentido de su vida: felicidad

Sociedad: promover el bien común

Una primera conclusión práctica es que desde este enfoque es imprescindible para el desarrollo sustentable sostener una Cultura del Encuentro: que implica y requiere comunicación interpersonal. En ella se verifican dos niveles de abstracción: el contenido (información) y la relación (vínculo)

En la empresa familiar, el “encuentro de culturas” y la práctica de la “cultura del encuentro” se plasman a través del funcionamiento de los diferentes órganos de gobierno:

  • El ámbito de dirección empresaria
  • El consejo de familia

Una segunda  conclusión práctica es que necesitamos tener información para poder  identificar monitorear y gestionar adecuada y oportunamente lo que decimos valorar (la sustentabilidad de la empresa, el desarrollo integral de las personas y  la armonía familiar).

En  las empresas familiares muchos de los temas más sensibles y críticos son de naturaleza  cualitativa o suelen estar relacionada con factores que no se reflejan “directamente” u “oportunamente” en un cuadro de resultados económico y financiero  (como para poder advertirlos y tomar medidas preventivas.  Esto significa  que si hemos definido que nos interesa el desarrollo sustentable de la empresa familiar debemos atender  ciertos factores relacionados con ello:

Para la empresa en general:

  • Los factores internos: fortalezas y debilidades: cultura, liderazgo, toma  de decisiones, dirección, roles y funciones, información, control
  • Los factores externos: oportunidades y amenazas
  • La sustentabilidad económica 
  • El estadio de evolución en que se encuentra la empresa: Fundación, Consolidación, Expansión y Madurez
  • La información que brinda el “Balance Social” que complementa la del cuadro de resultados económicos  y financieros (CPCECF)

Para la persona:

  • El reconocimiento de la vocación y búsqueda del sentido de la propia existencia. 
  • La interrelación de intereses, expectativas, necesidades y requerimientos personales y empresariales.

Para la familia 

  • El grado de funcionalidad familiar (comunicación, autoestima, reglas, relación con el mundo exterior)
  • Las características de las generaciones que conviven
  • El perfil de los miembros de la familia

Para la Vinculación de la Familia con la Empresa:

Se sugiere considerar las siguientes preguntas:

  • ¿los miembros de la familia tienen una visión compartida del negocio?
  • ¿están diferenciados los ámbitos de propiedad, dirección y gestión?
  • ¿qué compromiso tienen  los miembros de la familia con la empresa?
  • ¿han llevado adelante un proceso de Acuerdo Familiar que contemple la continuidad?
  • ¿los miembros de la familia pueden libremente participar o no en la empresa familiar?
  • ¿se consideran y atienden las situaciones vitales de cada persona en la familia?
  • ¿existe un ámbito específico dedicado a:

        – gestionar integralmente el “patrimonio familiar” (financiero, “capital humano” e “intelectual”) 

       – aportar orientaciones y  solución a los aspectos legales, fiscales y sucesorios?  (Family Office)

  • ¿se tienen institucionalizados los valores familiares en la empresa?
  • ¿se ha confeccionado el Balance Familiar  y se lo analiza adecuadamente(J. Tapies- AChiner)

Todo lo enunciado es necesario que se contemple e integre con la finalidad de procurar el desarrollo armónico de las personas y las organizaciones.

Autor: Lic. Roberto M Martín